El dolor pélvico, la presión o el malestar que empeoran después de estar de pie pueden ser un signo del síndrome de congestión pélvica (PCS), una afección causada por venas pélvicas dilatadas. También conocido como síndrome de congestión venosa pélvica, el PCS a menudo no se diagnostica. Nuestros especialistas tratan la causa raíz para aliviar los síntomas y mejorar su comodidad y calidad de vida.
El síndrome de congestión pélvica es causado por venas pélvicas dilatadas que provocan dolor, presión o sensación de pesadez en la pelvis de manera continua. También conocido como síndrome de congestión venosa pélvica, esta afección afecta con frecuencia a las mujeres y suele ser mal diagnosticada. Nuestros especialistas en venas ofrecen tratamientos personalizados y mínimamente invasivos para aliviar los síntomas y restaurar la salud de las venas pélvicas.